Ponche Peruano

Si te gusta mucho el ponche peruano lo más lógico es que quieras aprender paso a paso cómo preparar esta bebida para disfrutarla en la comodidad de tu hogar siempre que quieras.  Si es así no te preocupes, aquí te traigo la mejor receta para preparar tu propio ponche y así dejar maravillados a todos aquellos que vengan a tu casa a cenar para esa celebración especial.

Para empezar tienes que saber que el ponche es el término general, pero esta bebida tiene una amplia variedad de cócteles, alcohólicos o no. Se sirve en recipientes grandes y anchos llamados poncheras, y si has visto alguna película americana en la que salga una fiesta de fin de curso seguro que sabes de sobra qué bebida es.

RECETA DE PONCHE PERUANO (6 Personas)

4 tazas de vino blanco
2 tazas de jugo de naranja
2 naranjas
2 tazas de agua
5 cucharadas de ron (opcional)
2 tazas de azúcar rubia
clavo de olor
canela en rajas

PREPARACIÓN

Lo primero será insertar los clavos de olor a las naranjas y ponerlas en el horno aproximadamente durante 302 minutos a unos 180°C.

Lo siguiente será poner el vino en una olla junto con el jugo de naranja, el agua, el azúcar, la canela y las naranjas con clavos de antes a fuego moderado. Cuando veas que la mezcla que has preparado comienza a hervir es el momento ideal para añadir el ron.

Por último, retira del fuego la preparación y deja reposar durante unos minutos. Lo ideal para servir esta bebida es hacerlo en copas flaura, adornando finalmente la preparación con uvas blancas.
Como ve la receta es muy muy sencilla y no te tomará mucho tiempo de hacer. ¿Te gusta el ponche peruano o no lo has probado nunca?

Pollo a la brasa peruano

Los platos típicos del Perú son una mezcla de sabores e ingredientes de paises como España, Francia, Italia, China, Japón… entre muchos otros.
Esto es debido a la inmigración que hubo antiguamente en Perú, cuando la Independencia de San Martin.

CÓMO HACER POLLO A LA BRASA PERUANO

Hoy te traigo la receta de uno de los platos más típicos de la gastronomía peruana: el pollo a la brasa. Así que en esta entrada veremos cómo hacer pollo a la brasa peruano, una comida consistente y además riquísima.
Si bien puede parecer que su preparación será muy complicada, lo cierto es que se trata de una receta muy sencilla y que cualquiera puede realizar.

INGREDIENTES

1 pollo entero
1/2 cucharadita de comino
1/2 cucharadita de orégano
1/2 cucharadita de romero
1/2 taza de cerveza rubia o negra
20 ml de salsa de soja
3/4 cucharada de ajo molido
3/4 cucharada de sal
3 cucharada de vinagre rojo
1 1/2 cucharadita de pimienta negra molida

PREPARACIÓN:

Antes de empezar tienes que tener en cuenta es que se recomienda preparar este plato un día antes del día que pretendas comerlo, ya que para que tenga un mejor sabor es necesario que el pollo marine perfectamente. Ahora bien, eres libre de elegir si quieres hacer este paso o no. Lo primero para preparar el pollo es colocar la pieza en un bol grande y hacerle un par de agujeros a la carne con un cuchillo fino. Con este paso lo que lograremos será permitir a las especias entrar perfectamente en la pieza. Ahora bien, ten cuidado de no hacerle muchos huecos ni de traspasar la piel, ya que sino a la hora de hornearlo se le saldrán todos los jugos y quedará demasiado seco.

En un bol aparte mezcla el resto de ingredientes y, una vez estén perfectamente mezclados pinta la pieza por dentro y por fuera. Al ser líquido puede que tengas que darle varias pasadas para que se quede totalmente el sabor en el pollo. Una vez hecho esto lo tapas con papel plata y lo guardas en la nevera hasta el próximo día.

Para cocinarlo, pon el pollo en una bandeja de horno y déjalo cocinar a 170º C durante una hora y media más o menos. Ten cuidado de que no se haga demasiado por un lado y no por el otro, así que ve girando la pieza cuando veas que un lado ya está dorado.
Espero que esta receta de cómo hacer pollo a la brasa peruano te sea de utilidad.

Lima: la ciudad del sabor

Si Pizarro bautizara a Lima como “La Ciudad de los Reyes”, cualquier viajero que no esté simplemente de paso pronto caerá en la cuenta de que también se le puede aplicar perfectamente el calificativo de “la ciudad del sabor”.

Efectivamente, a los atractivos de la capital peruana se suma el de su imaginativa gastronomía, una gastronomía que, de la mano de cocineros tan renombrados como Gastón Acurio, ha evolucionado sobre la base de su cocina más tradicional hacia unas cotas de excelencia en las que el sabor y, desde luego, la cantidad, son el faro y guía. Así, mientras que en otros países la evolución culinaria se basa en la utilización de aditivos, convirtiéndose la cocina en poco menos que una especie de laboratorio, en Perú, en general, y en Lima, en particular, la cocina es una fiesta en la que la tradición y la sabiduría popular en los fogones son los instrumentos que animan a la imaginación a crear platos de increíble sabor que van más allá del tópico del arroz y la papa al que la pretendida “alta cocina” ha querido relegar a la creación culinaria de estos lares.

Ciertamente, los más renombrados cocineros siempre alardean de que sus creaciones parten de la cocina tradicional, siendo que, sin embargo, esas creaciones en nada se asemejan al manido tópico de base ni por calidad ni por cantidad. Así, aberraciones culinarias en las que el nitrógeno, el helado de chorizo o de cocido u otras “guarrerías” semejantes (como se diría) se abren paso entre las cartas de los restaurantes más “exquistos”, con cartas a precios astronómicos que, desde luego, no sacian prácticamente a nadie, ni en cantidad ni, por supuesto, en sabor, no obstante lo cual, siempre están en pugna por obtener las preciadas estrellas de la Guía Michelín, estrellas que, desde luego, avalan siempre los escandalosos precios que se pagan por unos simples y frugales huevos fritos con patatas acompañados de la tan manida “reducción” de no sé qué.

Sin embargo, una de las cosas que enseguida chocan en el aspecto gastronómico al llegar a Perú es el ver que chefs de la categoría de Gastón Acurio se dejan caer por restaurantes de comida rápida a los que no hacen ningún asco, a diferencia de lo que ocurre en la tan “exquisita” Europa, en la que sería inimaginable ver a un Ferrán Adriá, por poner un ejemplo, en uno de estos restaurantes, ya que su prestigio inmediatamente caería enteros. Pero es que en Perú, y especialmente en Lima, la imaginación y la creatividad en la cocina están incluso en este tipo de restaurantes, en los que, por ejemplo, unas “salchipapas” son todo un alarde imaginativo en el que la tradición de la papa andina se ve sazonada por salsas increíbles y salchichas en las que cada restaurante deja su propia huella de “sazón”, palabra que entrecomillamos porque el viajero no parará de escucharla por todos los rincones limeños, siendo esta palabra la guía que le conducirá hacia las más altas cotas gastronómicas en esta ciudad sin necesidad de contar con presupuestos astronómicos ni ir por ahí con la etiqueta de “nuevo rico”.

Así, desde el más humilde “choripán” del “Plaza Vea” (no dejéis de probarlo si tenéis la oportunidad), hasta el ceviche más increíble de la cadena de restaurantes “Embarcadero 41″ (toda una experiencia para los amantes del marisco en todas sus formas), pasando por la fusión asiático-peruana de restaurantes como “Kalika” en San Borja (fusión que, por lo demás, impregna buena parte de la cocina peruana), la imaginación en los fogones multiplica las experiencias para los paladares más exigentes, con platos que satisfacen todo tipo de gustos y, por supuesto, en proporciones generosas al mejor precio; una imaginación que, por supuesto, siempre tiene muy presente el límite sacrosanto de los ingredientes más tradicionales, partiendo al mismo tiempo de las recetas más clásicas del repertorio culinario peruano para transformarlas en las mil y una maravillas con que nos deleitan todos y cada uno de los restaurantes de este país, especialmente los limeños, desde el más exclusivo hasta el más modesto.

Los todopoderosos ají y rocoto, las indispensables papas andinas y el arroz, los mariscos y pescados del generoso Pacífico, la infinidad de especias que sazonan todos y cada uno de los sorprendentes platos que producen los imaginativos fogones peruanos, siempre sobre la base de la tradición, dan lugar a platos imposibles de una factura exquisita que justifican el cada vez más renombre de la cocina limeña y, por extensión, peruana.

Estos días estamos por Perú, y especialmente en Lima, una ciudad sorprendente en numerosos aspectos, de entre los cuales su cocina constituye un aliciente más para visitarla. Perú, y especialmente Lima, emergen en el ámbito turístico, con una ciudad capitalina a la que, desde luego, le falta aún bastante recorrido para convertirse en un destino turístico obligado en las ofertas de viajes de los grandes operadores, pero que, para los que ya la conocemos, se trata de un lugar de visita obligada para los amantes de la buena cocina, de la Historia y de los viajes con encanto y sabor añejo. Perú, y especialmente en Lima, son destinos que, desde luego, en el futuro, darán bastante de que hablar. En todo caso, por el momento, quienes ya conocemos este extraordinario país y su capital, lo disfrutamos en todos y cada uno de sus aspectos, especialmente el gastronómico.